En julio de 2011 fui sometida a una cirugía que consistía en retirar 3 tornillos de mi tibia en pierna izquierda desafortunadamente por negligencias médicas a esta cirugía llegue con un tendón perforado y un proceso infeccioso, lo cual origino que tuviera problemas de cicatrización en mi herida, la cual nunca cerro y después de 2 meses de mi cirugía se abrió aún más, después de consultar médicos particulares y públicos todos coincidían en que era una ulcera varicosa y solo era cuestión de tiempo para que cerrara, algunos recomendaban lavar la herida diario, otros 2 veces al día, etc., etc., me aplicaron muchos medicamentos todos sin ningún resultado favorable.

En marzo de 2012 muy desanimada y en depresión llegue a BOHME Hiperbárica en mi consulta me escucharon y dedicándome el tiempo necesario me explicaron el proceso que seguiría, detectaron una bacteria y un hongo en mi herida así como fibrina, explicándome que mientras no retiraran esa fibrina mi herida no cerraría, increíble tantos médicos que consulte y ninguno me dio esa explicación, todos observaban mi herida con tanta indiferencia e incompetencia, en BOHME Hiperbárica tome 15 sesiones de cámara de oxigenación, me hicieron las curaciones necesarias, llevando siempre un registro fotográfico de la evolución de una curación a otra, me dieron apoyo psicológico y el trato de Paty especialista en curaciones fue de lo mejor.

Les agradezco a todos Christiane, Paty, Dra. Hilda, Dra. Ivonne y Dr. Maikel porque gracias a toda su dedicación y apoyo salí adelante, en 4 meses y medio cerro mi herida, lo que nadie logro en 7 meses, Cámaras Hiperbáricas hay muchas pero de verdad BOHME Hiperbárica es única.

Gracias por todo y que sigan teniendo siempre la misma dedicación hacia todos sus pacientes.

Me llamo Manuel Reyes Ibarra, tengo 81 años y después de una operación de venas en ambas piernas por mala circulación, en junio de 2011 llegue a BOHME Hiperbárica con una úlcera en cada pierna, la derecha infectada. Después de una valoración médica entré en la Cámara Hiperbárica. En las primeras sesiones sentí cambios en mi ánimo, más hambre y físicamente mejor en general, a los 2 meses la úlcera de la pierna izquierda cerro, pero la derecha al haber estado infectada era como de 10 centímetros de diámetro y muy honda, se veía el tendón de Aquiles, llegué a temer perder mi pie, por lo que seguí con las sesiones de Cámara y después de varios meses de curaciones muy profesionales y con mucha atención de parte del personal ya puedo decir que mi herida está a punto de cerrar.

Todo el servicio fué excelente, ¡Gracias!

Felicidades en general por humildad, dedicación, servicio y humanidad. ¡GRACIAS!

La cámara Hiperbárica: alternativa impresionante y altamente efectiva. Tengo un hijo de 22 años que sufrió un terrible accidente vehicular por atropellamiento; quien tuvo múltiples lesiones muy graves en todo su cuerpo. Al salir del hospital su médico internista recomendó llevarlo a sesiones de cámara hiperbárica, puesto que no podía caminar después de haberlo intervenido quirúrgicamente, para corregir todos sus traumatismo en prácticamente todo el lado izquierdo de su cuerpo. amén de un derrame cerebral severo del que se estaba recuperando. Acudí a la clínica llena de fe y esperanza deseando que mi hijo contara con una alternativa más para poder integrarse a su vida de antes. Fue muy grato ser recibidos en BOHME Hiperbárica por un equipo de personas capacitadas que nos atendieron con gran respeto, amabilidad y sensibilidad. La Doctora quien determinó las sesiones que podrían ayudarle, la señora Paty con las indicaciones para pasar a la cámara y ambas con una gran calidez todos los días, incluyendo a la señora de recepción que todos los días nos atendió con una sonrisa.

Comenzamos las sesiones y al tercer día observé como mi hijo tenía mayor fuerza en las piernas y comenzaba a realizar intentos por incorporarse, pude ver como sus heridas cerraron rápidamente (las de las operaciones y una escara provocada por el tiempo que pasó en reposo). A  la cuarta sesión dejé de darle medicamento para dormir, que por cierto era muy fuerte, comenzó a pernoctar toda la noche si él. El semblante de su rostro comenzó a cambiar rápidamente con señales claras de mejoría.

A la sesión 18 ingresó sólo a la cámara, después de que al comienzo entramos a la clínica en silla de ruedas y lo colocábamos en la hiperbárica en peso. Concluimos 30 sesiones y veo como mi hijo resultó beneficiado mucho por esta alternativa médica a la que cada vez más personas acuden por las bondades que esta proporciona. Deseo que mi testimonio sirva para que muchas personas incluyan en el tratamiento de sus pacientes esta excelente opción.

Gracias a todo el personal de BOHME Hiperbárica por su calidez y calidad con las que se desempeñan en su trabajo y más mérito reciben por el hecho de atender con tanto respeto a todos los enfermos y acompañantes que acuden ahí con grandes cargas emocionales. ! Mil gracias y Felicidades!. Octubre 2015.